De la rabia nació la esperanza
Cómo un grupo de desconocidos se convirtió en un colectivo global — y por qué nunca nos rendimos.
Por qué seguimos adelante
Porque cada mensaje de agradecimiento de una familia que recibió ayuda demuestra que vale la pena. Porque cuando vemos que una sola comida puede cambiar el día entero de un niño — sabemos que no podemos parar. No somos héroes. Solo somos personas normales que se niegan a mirar hacia otro lado.
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